Reportaje: Velvet Factory

“La unión hace la fuerza”, ya lo decía el griego Esopo. Sobre todo si esa unión nace del amor o la pasión que se siente por aquello por lo que se lucha. Velvet Factory es una asociación cultural formada por amantes de la música que se han propuesto plantar cara a la grave crisis que atraviesa no ya la industria, sino la disciplina artística y dedicar sus esfuerzos a apoyar a los artistas.

Para conseguirlo, este grupo de amigos  se ha lanzado a la producción de eventos y a la organización de exposiciones y talleres. “Si en el camino conseguimos crear una comunidad de artistas que se apoyen entre sí, habremos cumplido nuestro objetivo sobradamente”.

El proyecto nace en 2012 de la mano de jóvenes cuyas profesiones están íntimamente ligadas al mundo de la música –como productores y comunicadores- que, tras un concierto en el que se habló de la mala situación de la industria, artistas, festivales y de cómo harían ellos las cosas, decidieron pasar a la acción e intentar provocar un cambio.

Lo primero era escoger un nombre que les representara y, casi por casualidad, surgió la idea de homenajear a la Factory de Warhol y la Velvet Underground, con un guiño en los colores del logo a David Lynch y su archiconocido Blue Velvet, diseñado por la periodista musical Silvia Tinoco.

Lo siguiente, fue establecer los pilares alrededor de los cuales giraría la actividad del colectivo. Y es que Velvet Factory entiende la música de tres maneras. Primero como una familia, ya que el principal objetivo para ellos es conseguir un apoyo colectivo y colaborativo entre todas las partes; segundo como cultura, porque sienten la música como algo que forma parte de ellos y que siempre les acompaña: “Se dice que es uno de los bienes inmateriales más consumidos del mundo y nosotros contribuimos bien a ello”; y tercero como un negocio, buscando siempre lo mejor para quienes forman parte del colectivo: “Todo lo recaudado con nuestras actividades irá para ellos y para que Velvet Factory siga funcionando, claro”.

Con apenas cuatro meses de vida, el colectivo puede presumir de contar ya con 14 Socios de Honor. Solistas y bandas que no han dudado en unirse a la causa y que abanderan el proyecto, entre los que se encuentran Mäbu, Willy Naves, Sidecar o los gallegos Eladio y Los Seres Queridos. “Ha sido increíble ver cómo todos se ponían a nuestra disposición encantados. (…) y estamos deseando poder contar con ellos en nuestras actividades”.

Pero Velvet Factory no solo trabaja con músicos. Entendiendo que hay varias partes implicadas en el proceso, el colectivo también cuenta con estudios de grabación, productoras, tiendas de música, diseñadores y fotógrafos amigos que ofrecen sus servicios a los socios. “Cualquiera que se sienta identificado con lo que hacemos puede unirse”.

El mes pasado estrenaron nueva página web, mucho más completa que la anterior, donde todos los interesados pueden encontrar información sobre la asociación, los servicios que ofrece y cómo unirse a ella. Actualmente se encuentran organizando las que serán sus primeras actividades, pero de momento ya están confirmados para el festival Monkey Week que se celebra en octubre, donde dispondrán de un stand para presentar el colectivo y con Oudry como representación musical.

¿Quieres conocer mejor el proyecto Velvet Factory? Visita http://www.velvetfactory.org/ y entérate de todas sus novedades.

novemagazine – 2013