Crónica: Hinds + Lois

De ellas se ha dicho que ni tocan, ni cantan, ni componen especialmente bien y que tampoco hacen nada original, pero nadie duda que Hinds o Deers o Hinds (fka Deers) se han convertido por méritos propios en el gran fenómeno de la escena independiente nacional. Y es que con solo cuatro canciones circulando por la nube, este cuarteto de Madrid ha conseguido telonear a los Libertines, colaborar con The Vaccines y colarse en publicaciones de referencia internacional como NME o Pitchfork. Por algo será.

Escasas 24 horas después de aterrizar en la capital tras su gira por Australia, Hinds acudían el miércoles a su esperada cita “sold out” con la Wurlitzer Ballroom, sala que las vio nacer como cuarteto apenas 10 meses atrás, para reencontrarse con los suyos y respaldar a su amigo Lois Brea, vocalista de Trajano!, que se estrenaba en directo con su proyecto en solitario, Lois.

La experiencia nos dice que la puntualidad no suele ser el punto fuerte de los conciertos en España, especialmente cuando reina un ambiente familiar y distendido, como era el caso (cuando llegamos, las dos bandas estaban de cháchara y cervezas en la puerta). Aún así, el retraso de las actuaciones, de casi una hora cada una, fue excesivo. El primero en aparecer bajo los focos de la “Wurli”, alrededor de las 23 h -el inicio estaba previsto para las 22 h-, fue Lois. El gallego venía a presentar su nuevo proyecto al margen de Trajano!, apostando por el inglés y por un sonido algo menos oscuro que el que caracteriza a su banda. Armado solo con su Jaguar y una batería pregrabada, y acompañado al bajo de Alex de Lucas (The Parrots), Lois comenzaba su minirecital, en el que hubo espacio no solo para compartir por primera vez sus Before You y Behold (our grandeur), sino también para marcarse una cover del Cosmic Dancer de T.Rex.

Finalizada la actuación de Lois, al que desde aquí os recomendamos seguir la pista, y casi 60 min después de la hora fijada por “problemas con un monitor”, llegaba el plato fuerte de la noche. Hinds se subían al escenario de la sala de calle Tres Cruces para demostrar las tablas ganadas en estos meses de rodaje y conciertos por todo el mundo.

Y sí, es cierto que, como ya comentaba, puede que musicalmente no sean la mejor banda de los últimos tiempos, pero son capaces de llenar el escenario solo con su presencia y de hacer vibrar, saltar y chillar al público casi desde el primer acorde, lo cual es muy meritorio. Entre gritos de “¡Guapas!” y “¡Viva Hinds!”, el cuarteto fue desgranando una a una las canciones de “Demo” y “Barn”, entre las que sin duda destacaron Bamboo y Castigadas en el granero, por ser las más aplaudidas, vitoreadas y coreadas por el personal, sin olvidarnos de la pegadiza Trippy Gum y Between Cans. Las chicas también aprovecharon para compartir algún que otro tema nuevo, con el que consiguieron estirar un poco más un setlist que apenas llegó a los 30 min de duración . Breve pero intenso, como suele decirse.

Otro punto a favor de la actuación de Hinds, además de la energía y el buen rollo que desprendió su directo, fue la humildad que mantienen pese al repentino éxito que las ha abordado. El grupo sabe que lleva poco tiempo en esto del music business y aún no se permiten demasiadas licencias: “Nos vamos ya, es que no tenemos más canciones. ¡Lo sentimos!”, comentaba tímida Carlota ante un público que no dejaba de pedirles otro tema. Finalmente, y ante la insistencia del foso, Hinds aceptaron hacer un bis y pidieron a los presentes que fueran ellos los que decidieran qué canción querían que tocaran otra vez.

Si te quedaste sin entrada y con ganas de ver a Hinds en Madrid, el 26 de abril tienes otra oportunidad de disfrutar de su directo con el concierto que han organizado en la Sala Sol por solo 10 €. Las entradas ya están disponibles en Ticketea.

 

novemagazine – 2015