Crónica: Yuck

Era uno de los conciertos de la semana y ni el recién estrenado otoño ni la lluvia mermaron los ánimos de aquellos que guardaban cola a la puerta del karaoke de Plaza de Mostenses, Madrid, esperando ver a los indiscutibles cabezas de cartel del ciclo Converse Get Loud: los londinenses Yuck.

El ahora cuarteto publican hoy su segundo larga duración, y la expectación y los nervios de sus seguidores por ver qué tal sonaba en directo se dejaron notar en las redes sociales al ver que no llegaba el “dichoso” SMS, prometido con dos horas de antelación, para revelar la localización del concierto. Aun así,  nadie quiso faltar a la cita y a menos de 15 minutos para que diera comienzo la actuación de la banda, la organización informaba a los que aún estaban en fila de que la sala ya estaba repleta. La expectación crecía.

Entramos al local con los primeros acordes de ‘Middle sea’, corte presentación de ‘Glow & behold‘, un pequeño aperitivo para lo que -pensábamos- sería una primera toma de contacto con el nuevo LP del grupo. Nada más lejos de la realidad. Inmediatamente después, Max Bloom se arremangaba para dejar claro que se ha adaptado perfectamente a las labores de frontman y comenzaba una retahíla de temas extraídos de su disco debut: ‘Holding out’, ‘Georgia’, el aclamado ‘Get away’, ‘Rebirth’ y ‘The Wall’, se sucedieron sin descanso ante un público entregado -y casi adolescente- que no dejó de hacer pogo en el lado derecho de la sala y de recitar las letras de las canciones al unísono junto a la banda.

Los británicos decidieron terminar este paseo por el pasado con la cover de la canción de New Order ‘Age of consent’, para decir adiós definitivamente con ‘Operation’, durante la cual Max no dudó en tirarse al foso y disfrutar con el público de la fiesta que habían montado. Un conciso “Good night” sirvió para poner el punto y final al concierto. Breve, pero intenso.

Lee la crónica en novemagazine.