Crónica: Veronica Falls

En Barcelona, Mujeres. Y en Madrid fueron los británicos Veronica Falls los encargados de poner el punto final al ciclo de conciertos organizados por Converse Get Loud. Poco antes de las 18 h, recibíamos el SMS de confirmación con la hora y el lugar escogidos para la cita: a las 19:30h en el Garito de Converse, centro estratégico del evento que, hasta el momento, no había acogido ninguna de las actuaciones musicales programadas (Ya nos extrañaba…).

Hasta la calle Barceló número 9 nos desplazamos para asistir al set de los de Londres, que estaban ultimando las pruebas de sonido cuando llegamos. En la puerta, una fila considerable -aunque no tan numerosa como la presente en el karaoke de Mostenses para Yuck semanas atrás- se agolpaba bordeando la fachada de la pop-up store de Tribunal, esperando para ver qué tal sonarían Roxanne y los suyos enformato acústico.

Con media hora de retraso, casi a las 20 h, entrábamos en el local y al poco hacían lo propio Roxanne Clifford, James Hoare, Patrick Doyle y Marion Herbain -botellines de cerveza en mano-. Los primeros ocuparon las dos sillas dispuestas con sus guitarras y Patrick y Marion abandonaron batería y bajo, respectivamente, para actuar como coro al fondo del escenario. Veronica Falls arrancaron con ‘Fall in love in a graveyard’, corte extraído de su opera prima de título homónimo. A él le siguieron ‘Wedding day’, ‘Bad feeling’ y ‘My heart beats’. “Solo vamos a estar aquí un día. Así que, si queréis, podemos tomarnos una cerveza luego”, bromeó Patrick.

“¿Os apetece escuchar una canción que no hemos tocado nunca?”, preguntó divertida Roxanne (después de pedir silencio a un grupo del fondo que parecía haber ido por todo menos por la música) y comenzaron los primeros acordes de ‘Stephen’, uno de sus clásicos. El setlist de los británicos fue muy equilibrado, unfifty-fifty de temas de su debut y ‘Waiting for something to happen’, publicado este mismo año: ‘Broken toy’, la propia ‘Waiting for something to happen’, ‘Starry eyes’, ‘The fountain’ y ‘Teenage’completaron la lista -con algún que otro olvido en las letras por parte de Marion como anécdota divertida-. “Muchas gracias por haber venido esta noche, chicos”, agradeció Patrick al público para despedirse.

Pero este no sería el único adiós de Veronica Falls.  Y es que, no contentos con interpretar las canciones programadas, el cuarteto decidió regalar al estimable un tema más: ‘Beachy head’, con el que se retiraban definitivamente del escenario para apurar sus cervezas y seguir disfrutando del “sarao”.

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